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Modalidades

EL ACOGIMIENTO FAMILIAR SEGÚN EL VÍNCULO CON EL MENOR

  • Acogimiento en familia extensa: el acogimiento familiar se podrá desarrollar en su entorno familiar más inmediato, que sería la opción más adecuada tras la separación de sus progenitores, para que el menor continúe dentro de redes naturales de apoyo y por tanto se fortalezca su identidad familiar, denominándose por tanto Acogimiento en Familia Extensa, puesto que existe vínculo consanguíneo y afectivo previo a la formalización del acogimiento. Por tanto es una modalidad que permite que los propios familiares se hagan cargo de los niños y niñas cuando sus padres no pueden, conviviendo con personas que les son conocidas y de su confianza, bien porque han mantenido contacto con ellas o inclusive o por qué ya han vivido con ellas (con o sin sus padres) en algún periodo anterior a la intervención de la Entidad Pública.
  • Acogimiento en familia ajena: el acogimiento en familia ajena surge como alternativa al acogimiento residencial y se plantea esta posibilidad cuando, tras la separación del menor de sus progenitores, éste carece de familia extensa o no es idónea para acogerlo, promoviendo que el niño/a se integre en una familia alternativa que le proporcionará las atenciones y cuidados individualizados que el menor requiere en el seno de una familia.Por tanto, el acogimiento en Familia Ajena se desarrollará cuando existiendo una situación de desamparo de un/a menor, se procure al mismo, una familia de acogida, que ha sido previamente valorada y validada por la Entidad Pública y no pertenece al entorno familiar del menor ni ha mantenido vínculo alguno con el mismo previo al proceso de acogimiento familiar.En ningún momento se trata de una adopción. El objetivo es que el menor vuelva con sus padres y durante el acogimiento familiar, el menor no romperá las relaciones con sus padres biológicos.
  • Acogimiento en familia ajena especializado: el Acogimiento Especializado ofrece a los niños y niñas de Canarias que presentan necesidades especiales y que se encuentran en situación de desprotección, la oportunidad de convivir con personas o familias preparadas para desarrollar este tipo de acogimiento, garantizándoles su desarrollo integral, mientras se resuelve la problemática familiar, o se encuentran alternativas más estables o permanentes, cuando no es viable su retorno al medio familiar de origen. El acogimiento en familia ajena será especializado, cuando, además de no existir vínculo previo con el menor, la familia haya sido valorada como idónea por la Entidad Pública para esta modalidad, debiendo para ello disponer, alguno de sus miembros,  formación académica y/o cualificación acreditada para abordarlas necesidades específicas del menor acogido, percibiendo por ello la correspondiente compensación económica, sin suponer una relación laboral con la Entidad Pública.

EL ACOGIMIENTO FAMILIAR SEGÚN SU DURACIÓN

  • Acogimiento familiar de urgencia: principalmente para menores de seis años, que tendrá una duración no superior a seis meses, en tanto se decide la medida de protección familiar que corresponda.Es una modalidad de acogimiento que requiere de sus acogentes flexibilidad en el reajuste de su organización y dinámica familiar, debido a que los menores a acoger pueden ser propuestos por la Entidad Pública con carácter inmediato, asumiendo en ese mismo instante sus cuidados y atenciones.
  • Acogimiento familiar temporal: tendrá carácter transitorio, bien porque de la situación del menor se prevea la reintegración de éste en su propia familia, o bien en tanto se adopte una medida de protección que revista un carácter más estable como el acogimiento familiar permanente o la adopción.Este acogimiento tendrá una duración máxima de dos años, salvo que el interés superior del menor aconseje la prórroga de la medida por la previsible e inmediata reintegración familiar, o la adopción de otra medida de protección definitiva.
  • Acogimiento familiar permanente: se constituirá bien al finalizar el plazo de dos años de acogimiento temporal por no ser posible la reintegración familiar, o bien directamente en casos de menores con necesidades especiales o cuando las circunstancias del menor y su familia así lo aconsejen. La Entidad Pública podrá solicitar del Juez que atribuya a los acogedores permanentes aquellas facultades de la tutela que faciliten el desempeño de sus responsabilidades, atendiendo, en todo caso, al interés superior del menor.