¿ES REALMENTE BUENO EL ACOGIMIENTO FAMILIAR?

 

El acogimiento familiar especializado tiene varios beneficios tanto para los niños/as y adolescentes como para las familias de acogida y la sociedad en general:

  1. Entorno familiar seguro y estable:Proporciona un ambiente familiar seguro y estable para niños/as y adolescentes que no pueden vivir con sus familias de origen debido a diversas circunstancias.
  2. Atención personalizada:Permite una atención más personalizada y adaptada a las necesidades específicas de cada niño/a o adolescente, ya que las familias de acogida especializadas suelen recibir una formación específica para atender a estos niños.
  3. Desarrollo emocional y social:Favorece el desarrollo emocional y social de los niños/as y adolescentes, ya que les brinda la oportunidad de establecer vínculos afectivos seguros con sus familias de acogida, lo cual es fundamental para su bienestar emocional y su capacidad para establecer relaciones saludables en el futuro.
  4. Continuidad en la crianza:Ofrece continuidad en la crianza al proporcionar un entorno familiar estable durante un período prolongado, lo que puede ayudar a minimizar el trauma y la inestabilidad que pueden experimentar los niños/as y adolescentes en situaciones de acogimiento.
  5. Apoyo y supervisión especializada:Las familias de acogida especializadas suelen recibir un mayor nivel de apoyo y supervisión por parte de las autoridades competentes, lo que puede contribuir a mejorar la calidad del cuidado que brindan y a abordar de manera más efectiva las necesidades de los niños/as y adolescentes acogidos. Además, se pueden potenciar y planificar las reintegraciones con sus familias de origen o la mejoría en sus relaciones.
  6. Alternativa a la larga institucionalización:Proporciona una alternativa al sistema residencial para niños y adolescentes que no pueden vivir con sus familias biológicas, ofreciéndoles la oportunidad de crecer en un entorno familiar lo más parecido posible a un hogar convencional.
  7. Prevención en la protección: En una vida en familia y con el desarrollo de hábitos de crianza potenciadores y saludables, se previenen posibles patologías que pueden aparecer en los periodos evolutivos de la segunda infancia y adolescencia.
  8. Genera valores solidarios y de pertenencia a la Comunidad: Las experiencias de las familias acogentes y su labor, ayudan a que se visibilice socialmente una cultura de apoyo y ayuda, que nos puede reportar una vida comunitaria más saludable.
  9. Se establecen lazos de unión entre las familias y los niños/as y adolescentes. Las familias acogentes no sólo apoyan al menor, sino en que en la mayor parte de los casos también a las familias de origen, creando vínculos de apoyo.
  10. Beneficio económico: El coste del Acogimiento familiar es inferior al del acogimiento residencial, lo que puede hacer que se pueda destinar más dinero a proyectos destinados a la prevención.