LOS AUTOS DEL BIENESTAR

¿ERES CONSCIENTE DE LO IMPORTANTE QUE ES CUIDARTE PARA DESARROLLAR BIEN TU TRABAJO?

Imagina que eres un cocinero: limpias tus cuchillos y utensilios para elaborar cada comida. O piénsalo como un médico que esteriliza su instrumental. Pero ¿qué hacemos los que trabajamos en intervención social? Nosotros somos nuestro propio instrumental. Nuestro cuerpo, mente y espíritu son lo que nos hace únicos y diferentes. ¿Realmente nos cuidamos?

Como líderes, si tratamos a nuestro equipo como herramientas de carga, utilizando el símil de un burro, estamos obstaculizando su camino. Cada persona es como un vehículo que necesita cuidados específicos para funcionar bien. Todos tenemos una brecha o potencial de aprendizaje y aportamos valor; solo necesitamos, en ocasiones, un poco de apoyo.

Capacitar significa dar a los profesionales las habilidades y conocimientos necesarios para que se sientan más aptos y competentes. Pero esto va más allá del plano técnico; es crucial que su salud mental y equilibrio emocional estén bien, ya que trabajar con personas conlleva una gran responsabilidad, desgaste y consciencia.

Cuando el autocuidado no es suficiente, la supervisión se convierte en un recurso esencial. A veces, podemos caer en el autoengaño y necesitamos a alguien externo que nos ayude a ver nuestras áreas ciegas y bloqueos. Esta supervisión se puede hacer desde la mentorización en las propias entidades o, si la persona lo precisa, fuera de ellas. La supervisión no es solo técnica; también tiene un componente personal. Es como un viaje: si solo te enfocas en la meta, te pierdes el aprendizaje y la belleza del proceso.

No obstante, el profesional que sigue el camino de la victimización tendrá dificultades en encontrar sus áreas de mejora y, por lo tanto, de desarrollar su autocuidado. Es necesario tomar una actitud consciente, tomando responsabilidad de nuestros pensamientos, emociones y acciones. Esto nos lleva a conseguir los resultados que esperamos y a disfrutar del proceso. Fomentar la responsabilidad personal es un enfoque valioso que empodera a los profesionales a tomar el control de su bienestar.

Para cuidar de nosotros mismos, debemos trabajar en algunas de nuestras AUTOS:

  • Autocompasión: Sé consciente de cómo te tratas. Un lenguaje interno amable se refleja en el exterior. Tratarte a ti mismo con amabilidad y comprensión en momentos de dificultad.
  • Autoaceptación: Quiérete. Los errores son oportunidades para crecer. Acepta que los obstáculos son regalos con mala presentación.
  • Autorrespeto: Establece límites saludables y celebra tus logros. Haz que tu voz interior sea tu mejor entrenador.
  • Autonomía: Desarrolla tu potencial. La independencia nace de la libertad, y para ser libres, debemos ser responsables.
  • Autoevaluación: Observa tus pensamientos, emociones y acciones. Analiza tus resultados y reconoce las limitaciones que te frenan. Revisar periódicamente tus prácticas y emociones para identificar áreas de mejora.

El autocuidado no solo es vital para nosotros, sino también para el bienestar de aquellos a quienes atendemos. Te animo a que cada día dediques un momento a trabajar en alguna de estas «AUTOS». Recuerda que el camino es tan importante como la meta. Disfruta de las pequeñas cosas y aprende de cada experiencia. Por tanto, comienza a poner en práctica estos “AUTOS y prueba en la acción de estos cambios.

Te dejamos algunos ejemplos prácticos para comenzar este nuevo viaje, practica y desarrolla tus propias acciones para que este cambio sea significativo:

1. Autocompasión

  • Ejercicio: Dedica unos minutos al final del día para reflexionar sobre cómo te has tratado a ti mismo. Pregúntate: “¿He sido amable conmigo? ¿Qué puedo mejorar?”
  • Práctica diaria: Escribe tres cosas que aprecias de ti cada mañana, reforzando un diálogo interno positivo.

2. Autoaceptación

  • Ejercicio: Haz una lista de tus errores recientes y, junto a cada uno, escribe una lección que aprendiste. Esto transforma el error en una oportunidad de crecimiento.
  • Práctica diaria: Establece un momento de gratitud diaria, donde reconozcas tanto tus logros como tus desafíos.

3. Autorrespeto

  • Ejercicio: Establece límites claros en tu vida personal y profesional. Por ejemplo, designa un tiempo específico para desconectar del trabajo.
  • Práctica diaria: Al final de cada semana, celebra un pequeño logro, ya sea completando un proyecto o simplemente cuidándote.

4. Autonomía

  • Ejercicio: Elige un nuevo curso o taller que te interese. Esto no solo te ayudará a aprender algo nuevo, sino que también fomentará tu independencia.
  • Práctica diaria: Dedica tiempo cada semana para explorar un nuevo hobby o actividad que te apasione.

5. Autoevaluación

  • Ejercicio: Lleva un diario donde registres tus pensamientos y emociones. Reflexiona sobre lo que sientes y por qué, identificando patrones que puedas cambiar.
  • Práctica diaria: Haz un «check-in» contigo mismo durante el día. Pregúntate cómo te sientes y qué necesitas en ese momento.

El desarrollo de las AUTOS, me ha ayudado a verme a mí y al mundo de una manera más confortable, alejándome de la crítica interna y externa y a adquirir independencia, poniéndome en la acción de manera más responsable. Por supuesto, disfruto de lo que hago, disfruto de mi entorno saludable y, en definitiva, ESTOY SIENDO FELIZ.

«Cuidar de uno mismo no es un acto de egoísmo, sino de supervivencia.» Audre Lorde

Ponte en acción.

Gracias a tod@s

F.F.

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